Ella tenía muchas dudas. Había buscado información y
la fecha de la muerte de Kevin era cercana al tiempo en que Osvaldo le había
dicho que viajaba a la capital por un tema de negocios con su tío. Sentía que,
más allá de las palabras, la familia de Osvaldo no reclamaba a la justicia por
la fuga del chico. Él era el único que hablaba con los medios, quien se movía
en tribunales, con los abogados.
Le parecía al menos raro que nadie hubiera protestado,
como lo habían hecho otras familias en circunstancias similares, cuando se supo
sobre la fuga de quien había asesinado a un padre, a un tío, a un hijo y a un
hermano. Buscó la manera de sondear a Osvaldo sobre el tema, él le respondió
encogiendo los hombros mientras exhalaba el humo de su cigarrillo.
“A ellos no les importa nada, me tengo que hacer cargo
de todo, están metidos en su mundo y si yo no lo hago, no se ocupan. Cuando te
digo que estoy solo, y que por algo estoy con vos, ¿por qué crees que es? Por
lo mismo, llego a casa y nadie me da bola, tengo que comer solo y si necesito
algo, hacerlo yo porque ni se ocupan de las cosas de la casa.”
Ella escuchaba sus excusas, siempre aprovechaba para
reafirmar su postura de víctima y para justificar la infidelidad que cometía.
“Tenés la solución, separate.”
“Lo estoy pensando. Tengo un proyecto. Pero voy a
hacerlo cuando acomode ciertas cosas con respecto a los bienes. No voy a volver
a empezar de cero, con todo lo que yo trabajé.”
Se preguntaba a sí misma que era lo que le atraía
tanto de ese hombre. Y recordaba la carcajada profunda y sonora que le había
escuchado el día que se encontraron, la calidez de sus manos y la extraña
sensación de conocerlo de toda la vida. Y recordó la promesa que se había hecho
a sí misma de acompañarlo y ser su apoyo incondicional luego del asesinato de
Fabio.
Sin embargo, muchas preguntas rondaban su mente. Las
dudas, los cabos sueltos, algunas situaciones inconexas le llamaban
poderosamente la atención y, cuando se las planteaba a Osvaldo, éste buscaba
cambiar de tema o respondía con evasivas, tratando de desviar la atención hacia
otro tema.
Pronto descubriría que nada era lo que parecía en el
mundo de los La Villa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario