Cuadripléjico y afásico. Esos términos eran lo que las
chicas escucharon de la boca de los médicos. Osvaldo no volvería a moverse por
sus propios medios y tampoco podría expresarse. Había que esperar a que
recuperara el conocimiento para saber cuán grave había sido la lesión provocada
por el disparo. Pero los doctores no tenían muchas esperanzas. Lo más
aconsejable era ir buscando personal especializado o internarlo en una
residencia preparada para cuidar a esta clase de pacientes.
El tiro había provocado daños cerebrales
irreversibles. Osvaldo no volvería a caminar, ni a escribir, o a manejar. Desde
el cuello hacia abajo, el cuerpo estaría inmovilizado. Quizás podría
comunicarse mediante parpadeos o algún sonido en particular. Habría que esperar
a ver si podía realizar movimientos con la cabeza, para que pudiera asentir o
negar, mediante la realización de preguntas muy concretas y cuyas respuestas
sean "si" o "no".
Papá ya no volvería a ser el mismo. Tan imponente, tan
soberbio, tan altanero. Debería permitir que lo bañen, que lo limpien, que lo
trasladen de un lado hacia el otro. Que le den la comida en la boca, como si
fuera un niñito. Osvaldo hubiera preferido mil veces la muerte antes que esa
tortura. Las chicas lo sabían. Y sabían que no sería fácil tener a papá en casa
en esas condiciones.
Beatriz se había
mudado con su novio hacía un tiempo y tenía un hogar que organizar, Florencia nunca
había sido muy dada a las tareas domésticas y mucho menos a cuidar enfermos y
Juliana era muy inestable, sobre todo luego del choque, de repente había días en
que era sumamente colaboradora y otros en donde se encerraba en sí misma y se
tiraba al abandono. Algunos días pasaba sin cambiarse de ropa, sin darse un
baño, dañándose a sí misma. Otros, era una chica sonriente, amable, que parecía
haber regresado de vaya uno a saber de qué galaxia.
No, entre las tres no querían decirlo, pero la única
decisión posible era llevar a papá a un centro especializado y que allí lo
cuidaran bien. El tío había dicho que se haría cargo de todos los gastos.
Beatriz y su marido se harían cargo del negocio y sostendrían los gastos de las
dos hermanas menores. Las cosas irían arreglándose poco a poco.
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